sábado, 16 de noviembre de 2013

La serpiente y la luciérnaga

Cuenta la leyenda, que una vez, una serpiente empezó a perseguir a una Luciérnaga; esta huía rápido con miedo de la feroz depredadora, y la serpiente no pensaba desistir.

Huyó un día, y ella no desistía, dos días y nada.....En el tercer día, ya sin fuerzas la Luciérnaga paro y dijo a la serpiente:

-Puedo hacerte tres preguntas???



-No acostumbro dar ese privilegio a nadie pero como te voy a devorar, puedes preguntar...

-¿Pertenezco a tu cadena alimenticia?

-No, contestó la serpiente....

-¿Yo te hice algún mal?

-No, volvió a responder

-Entonces, ¿Por qué quieres acabar conmigo?

-Porque no soporto verte brillar........!
Muchos de nosotros nos hemos visto envueltos en situaciones donde nos preguntamos: ¿Por qué me pasa esto si yo no he hecho nada malo?

Sencillo.......porque no soportan verte brillar.

La Envidia, es el peor sentimiento que podemos padecer, que envidien tus logros, tu éxito. Que Envidien verte brillar.

Ciertamente la envidia es uno de los sentimientos mas frecuentes y menos nobles, es odio al bien ajeno. De ahi el refran: Se tiran piedras sólo a los árboles que tienen frutos. Es la explicacion de muchas contiendas, persecuciones e injusticias.

Cuando esto pase, no dejes de brillar, continua siendo tu mismo, sigue dando lo mejor de ti, sigue haciendo lo mejor, no permitas que te lastimen, no permitas que te hieran, sigue brillando y No podrán tocarte!! porque tu Luz seguirá intacta.

Esta historia encaja perfectamente con un hecho desagradable que me toco vivir, pero a pesar de todo sigo brillando, y seguire dando lo mejor de mi porque mi luz aun esta intacta.


sábado, 9 de noviembre de 2013

LAS HOJAS NO CAEN, SE SUELTAN.

Siempre me ha parecido espectacular la caída de una hoja. Ahora, sin embargo, me doy cuenta que ninguna hoja “se cae” sino que llegado el escenario del otoño inicia la danza maravillosa del soltarse.
Cada hoja que se suelta es una invitación a nuestra predisposición al desprendimiento....
Las hojas no caen, se desprenden en un gesto supremo de generosidad y profundo de sabiduría: la hoja que no se aferra a la rama y se lanza al vacío del aire sabe del latido profundo de una vida que está siempre en movimiento y en actitud de renovación. La hoja que se suelta comprende y acepta que el espacio vacío dejado por ella es la matriz generosa que albergará el brote de una nueva hoja.


 La coreografía de las hojas soltándose y abandonándose a la sinfonía del viento traza un indecible canto de libertad y supone una interpelación constante y contundente para todos y cada uno de los árboles humanos que somos nosotros.

Cada hoja al aire que me está susurrando al oído del alma ¡suéltate!, ¡entrégate!, ¡abandónate! y ¡confía! Cada hoja que se desata queda unida invisible y sutilmente a la brisa de su propia entrega y libertad. Con este gesto la hoja realiza su más impresionante movimiento de creatividad ya que con él está gestando el irrumpir de una próxima primavera.

Reconozco y confieso públicamente, ante este público de hojas moviéndose al compás del aire de la mañana, que soy un árbol al que le cuesta soltar muchas de sus hojas. Tengo miedo ante la incertidumbre del nuevo brote. ¡Me siento tan cómodo y seguro con estas hojas predecibles, con estos hábitos perennes, con estas conductas fijadas, con estos pensamientos arraigados, con este entorno ya conocido…

Quiero, en este tiempo, sumarme a esa sabiduría, generosidad y belleza de las hojas que “se dejan caer". Quiero lanzarme a este abismo otoñal que me sumerge en un auténtico espacio de fe, confianza, esplendidez y donación.
Sé que cuando soy yo quien se suelta, desde su propia consciencia y libertad, el desprenderse de la rama es mucho menos doloroso y más hermoso. Sólo las hojas que se resisten, que niegan lo obvio, tendrán que ser arrancadas por un viento mucho más agresivo e impetuoso y caerán al suelo por el peso de su propio dolor.
LA SABIDURIA DE VIVIR..


viernes, 8 de noviembre de 2013

El principito y la rosa.

-"Te amo" - dijo el principito...
-"Yo también te quiero" - dijo la rosa.
-"No es lo mismo" - respondió él...
..."Amar es la confianza plena de que pase lo que pase vas a estar, no porque me debas nada, no con posesión egoísta, sino estar, ...en silenciosa compañía.
Amar es saber que no te cambia el tiempo, ni las tempestades, ni mis inviernos.
Amar es darte un lugar en mi corazón para que te quedes como padre, madre, hermano, hijo, amiga y saber que en el tuyo hay un lugar para mí.
Dar amor no agota el amor, por el contrario, lo hace crecer. La manera de devolver tanto amor, es abrir el corazón y dejarse amar."

-"Ya entendí" - dijo la rosa.
-" No lo entiendas, vívelo" - agregó el principito.


jueves, 7 de noviembre de 2013

CUIDA A TU PAREJA!!


Voy a decir algo que con seguridad va a molestar a muchos, pero que cuando se los explique les va a molestar más, y es que a veces cuidamos más lo seguro que tenemos, que lo inseguro.
Me explico: yo siempre digo, no cuides tanto a tu familia, cuida a tu pareja y la gente se sorprende. ¿Pero como que no voy a cuidar mucho a mi familia? ¡Es mi familia! Y no, tu familia, que es tu familia, está segur...a, es tu familia, nunca se pierde.
 ¿Ustedes han oído decir a alguien allí va mi ex hijo, allí va mi ex padre? No, ¿verdad?. Pero han oído mucho, «allí va mi ex pareja». Entre los padres, los hijos, los hermanos, la familia, lo más seguro que se tiene, no hay ex. Ellos están allí y por muchos años que duren sin verse, por mucho tiempo que tarden en escribirse o en hablarse, ellos están allí. Usted no puede decir, aquella señora que va pasando por allí fue mi madre por 35 años. Ella está allí, ella está segura.Y es más, les voy a decir otra cosa, de todos los amores, que es tender lazos, de todos los puentes, el amor más débil que existe es el de pareja. En una pareja no hay nada. Por eso hay que darlo todo, para quedarse con algo. Tener una pareja es como cuidar una flor. Si una flor no se riega, se muere, y si se riega mucho, también. Hay que ser un artista para cuidar una flor.
 
Por eso, el amor de padre, de madre y de hijo es como tener un «cují coriano», nadie los riega, pero está ahí. Eso que llamamos amor eterno se da en papá, en mamá, en un hijo, y en los amigos, que también puede ser un amor eterno. Pero en una pareja es un amor diario, tiene que cuidarse todos los días.
Tengo un hermano en los Estados Unidos que se fue hace más de diez años y duré más de diez años sin hablarle. Nunca le llamé, y puedo decirlo que hasta por descuido. Siempre sabía de él por mamá, y cuando vino por primera vez desde que se había ido, lo fui a buscar al aeropuerto, y cuando nos vimos el abrazo fue tan fuerte que lloramos de emoción. Allí estábamos. 
Pero vete de tu pareja diez años a ver qué encuentras. Eso es lo que dice que el amor de pareja es amor de todos los días. Yo puedo hablar con mi mamá cada semana, una vez a la semana, pero si tuviera pareja la estuviera llamando a cada momento. Y no es que sea bueno o malo, es que el amor es así. No se quiere a nadie más por no querer al otro.

 Por ejemplo, yo comparo el amor de aquellas parejas que por alguna circunstancia del destino tienen un hijo discapacitado. No es que no quieran a los otros, pero ellos están seguros. De aquél tienen que estar más pendientes, porque se puede caer, porque a lo mejor no come solo. En cambio, los otros están y los quieren igual, y saben que están ahí.
Si tengo una pareja, ese es el amor discapacitado.
De ese tengo que estar más pendiente porque necesita más. El amor de madre es independiente, el amor de pareja es dependiente. Ella depende de mí y yo dependo de ella. Estamos unidos «hasta que la muerte nos separe», pero el amor que nos debemos es como el amor de un hijo discapacitado.

 Reflexiones y pensamientos; Padre Ricardo Búlmez.


 

Cuando por celos y envidia tu interior duele.

A veces nos llega a incomodar el hecho q una persona nos envidia o sufre de celos, creo que alguna vez nos hemos topado con esta clase de gente y es algo muy incomodo como una piedra en el zapato y mas cuando son tan intensos y se empeñan hasta verte caer o simplemente opacar tu brillo, nunca lo permitas!! y bueno viéndolo desde otro punto es una enfermedad del alma por la que están pasando y eso no se le desea a nadie, por la simple razón de que el mal no es para ti, el mal se lo hacen ellos, y recuerda que todo lo malo que deseas o haces, tarde o temprano te llega y te golpea y muy fuerte.
Los celos son comparación!! y bueno se nos ha enseñado a compararnos, hemos sido condicionados para comparar, y para competir. Que porque el vecino, o un familiar tiene una residencia, otra persona tiene un cuerpo más hermoso, esta el conocido que tiene dinero, otra persona tiene una personalidad más carismática. Compara!! sigue comparándote con todos aquellos q pasan a tu lado y el resultado serán los celos, la frustracion e intoxicación para tu alma, son el subproducto del condicionamiento por compararse.

De otra forma, si dejas de compararte los celos desaparecen. Entonces, simplemente sabes q tú eres tú y que no eres nadie más y que no es necesario serlo. Es bueno que no te compares con los árboles, de lo contrario comenzarás a sentirte muy celoso: ¿Por qué no eres verde? ¿Y por qué la existencia ha sido tan dura contigo y no con las flores? Es mejor que no te compares con los pájaros, con los ríos, con las montañas; de lo contrario sufrirás. Tú sólo te comparas con los seres humanos, porque has sido condicionado para compararte sólo con los seres humanos; no te comparas con los pavos reales ni con los loros. Si no, tus celos serían cada vez más grandes: estarías tan cargado de celos que no serías capaz de vivir en absoluto.

La comparación es una actitud estúpida, porque cada persona es única e incomparable. Una vez que este entendimiento se asienta en ti, los celos desaparecen. Cada uno es único e incomparable. Tú eres sólo tú mismo: nadie nunca ha sido como tú y nadie será nunca como tú. Y tampoco necesitas ser como algún otro.Trata de buscar en tu interior contectate contigo mismo y se feliz como eres y con lo que tienes. La existencia sólo crea originales; no cree en copias.
 
Todos están celosos de todos. Y a partir de los celos creamos un tremendo infierno y debido a los celos nos volvemos muy mezquinos.

Un viejo campesino estaba de mal humor contemplando los estragos de la inundación. “Hiram!” le gritó un vecino, “todos tus cerdos fueron a dar al riachuelo”.
“¿Y los cerdos de Thompson?”, preguntó el campesino. “También”.
“¿Y los de Larsen?”.
“Igual”.
“Uff!” masculló el campesino, alegrándose. “No es tan malo como pensé”.

Si todos están en miseria, se siente bien; si todos están perdiendo, se siente bien, simplemente porque actúan como cangrejos que duele ver el progreso de alguien mas, y si algo malo pasa parece ser que los disfrutan y si todos están felices y teniendo éxito, el sabor es muy amargo.
Pero, ¿por qué la idea del otro entra en tu cabeza en primer lugar? Nuevamente permíteme recordarte: porque no has permitido que tu propia savia fluya; no has permitido que tu propia dicha crezca, no has permitido que tu propio ser florezca. De ahí que te sientas vacío por dentro y mires el exterior de cada uno, porque sólo se puede ver el exterior.Tú conoces tu interior y conoces el exterior de los otros: eso crea celos.  Nadie más conoce tu interior. Allí sabes que no eres nada, no vales nada. Y los otros en el exterior miran sonriendo. Sus sonrisas pueden ser falsas, pero ¿cómo puedes saber que son falsas? Quizás sus corazones también están sonriendo. Tú sabes que tu sonrisa es falsa, porque tu corazón no está para nada sonriendo, puede estar llorando y lamentándose.

Tú conoces tu interioridad y sólo tú la conoces, nadie más, es fácil compararse y envidiar lo que se ve de los demás lo q por fuera puedes percibir  pero recuerda que los exteriores son piezas de exhibición y son muy engañosos.

Hay una antigua historia Sufi:

Un hombre estaba muy apesadumbrado con su sufrimiento. Solía orar todos los días a Dios, “¿Por qué a mí? Todos parecen ser tan felices, ¿por qué estoy yo en este sufrimiento?”. Un día, con gran desesperación, rezó a Dios diciendo, “Puedes darme el sufrimiento de cualquier persona y estaré listo para aceptarlo. Pero toma el mío, no puedo soportarlo más.”

Esa noche tuvo un sueño hermoso y muy revelador. Soñó esa noche que Dios aparecía en el cielo y le decía a todos, “Traigan todos sus sufrimientos al templo”. Todos estaban cansados de su sufrimiento; de hecho todos han orado en un momento u otro, “Estoy listo para aceptar el sufrimiento del otro, pero toma el mío; es demasiado, es insoportable”.

Así que todos metieron sus sufrimientos en bolsas y los llevaron al templo y se veían muy felices; había llegado el día, su oración había sido escuchada. Y este hombre también corrió hacia el templo.

Y entonces Dios dijo, “Coloquen sus bolsas en las paredes.” Se colocaron todas las bolsas en las paredes y luego Dios declaró: “Ahora pueden elegir. El que quiera puede tomar cualquier bolsa”.

Y lo más sorprendente fue esto: que este hombre que había estado siempre orando, ¡corrió hacia su bolsa antes que alguien pudiera elegirla! Pero se llevó una sorpresa, porque todos corrieron a su propia bolsa y todos estaban felices de elegirla de nuevo. ¿Qué sucedió? Por primera vez, todos habían visto las miserias de los otros, los sufrimientos de los otros; sus bolsas eran igual de grandes ¡o incluso más grandes!

Y el segundo problema era que uno se había acostumbrado a sus propios sufrimientos. Ahora, elegir los de otro: ¿Quién sabe qué tipo de sufrimientos habrá dentro de la bolsa? ¿Por qué molestarse? Por lo menos estás familiarizado con tus propios sufrimientos y te has acostumbrado a ellos y son tolerables. Durante muchos años los has tolerado; ¿por qué elegir lo desconocido?

Y todos se fueron a casa felices. Nada había cambiado, estaban trayendo de vuelta el mismo sufrimiento, pero todos estaban felices y sonriendo y gozosos al poder recuperar su propia bolsa.

En la mañana oró a Dios y dijo, “Gracias por el sueño; nunca volveré a pedir. Cualquier cosa que me has dado es buena para mí, debe ser buena para mí; es por eso que me la has dado”.

Debido a los celos, estás en constante sufrimiento; te vuelves mezquino con los demás. Y debido a los celos comienzas a volverte falso, porque comienzas a aparentar. Comienzas a aparentar que tienes cosas que no tienes, comienzas a aparentar que tienes cosas que no puedes tener, que no son naturales para ti. Te vuelves más y más artificial. Imitando a los otros, compitiendo con los otros.
El hombre celoso vive en el infierno. Deja de compararte y los celos desaparecen, la mezquindad desaparece, la falsedad desaparece. Pero sólo la puedes soltar si comienzas a cultivar tus tesoros internos; no hay otra manera.
 
y como bien dice en Desiderata!!! esquiva a las personas ruidosas y agresivas, pues son un fastidio para el espíritu.Si te comparas con los demás, te volverás vano y amargado; pues siempre
habrá personas más grandes y más pequeñas que tú.
Crece, conviértete en un individuo más y más auténtico. Ámate y respétate tal y como la existencia te ha creado, y entonces inmediatamente las puertas del cielo se abren para ti. Ellas están siempre abiertas, tú simplemente no las habías mirado, se cauto y esfuerzate por ser feliz!!!